miércoles, marzo 29, 2006

HIJOS MUCHOS O POCOS?

Antes, como lo de tener hijos era algo natural, había menos exigencias. Ahora, desde lo de la paternidad responsable, los hijos te pueden pedir cuentas sobre si has sido suficientemente responsable a la hora de tener determinado número de ellos.

Por José Luis Olaizola. Premio Planeta

La cuestión se formula en los siguientes términos: si usted tiene demasiados hijos, no les puede dar lo mismo que si sólo tiene uno, dos…, como mucho tres. Incluso hay sesudos sociólogos que cuantifican muy bien el problema, hasta con fórmulas algebraicas. Por ejemplo: si usted pertenece a la clase media, o es funcionario público, o ejerce una profesión liberal, o es dueño de un establecimiento comercial, y tiene dos hijos, podrá darles estudios superiores, subvencionarles cursos de inglés en el extranjero y pagarles la entrada de un piso de dos habitaciones, salón comedor y cocina. Es decir, les facilita el ser felices de mayores. Pero si tiene tres, ya no podrá pagarles la entrada del piso, y si tiene cuatro no digamos.

Esta digresión se me plantea como consecuencia de un artículo escrito hace unos meses, en el que sostenía que no hacía falta que nuestros hijos supieran montar a caballo, ni realizar múltiples actividades extraacadémicas para que fueran felices. Pero cometí la imprudencia de rematar el artículo con una interrogante: ¿Entonces qué nos aconseja usted? Y efectivamente, algunas lectoras de TELVA, con encantadora ingenuidad, me preguntan: ¿qué nos aconseja usted para que nuestros hijos sean felices? Si yo fuera capaz de contestar a esa pregunta, sería el hombre más sabio del mundo. Para salir del paso suelo contestar que quererlos mucho y que ellos se sepan queridos.

Pero en un coloquio en el que me tocó participar recientemente, una de las asistentes, no conforme con tan elemental respuesta, insistió en saber cómo había que quererles, y si se podía querer lo mismo a muchos que a pocos hijos, y hasta qué punto el exceso de hijos no limitaba sus posibilidades formativas, ni les privaba de un razonable bienestar material. Un lío. Lo único que quedó claro es que en los tiempos que corren el problema no es de exceso de hijos, sino de defecto, sobre todo en España, en el que ustedes las mujeres están quedando fatal en lo que a fecundidad se refiere, con una tasa del 1,6, la más baja de la Comunidad Europea.

A tal extremo han llegado las cosas que, según una encuesta realizada por la Universidad de Valencia, lo que más echan de menos los niños españoles son hermanos con quienes jugar. Eso ya lo tenía comprobado yo en mi familia, y en las familias colaterales que arrancan del mismo tronco. Cada vez que alguna de las mujeres de mi vida se queda en estado se produce una auténtica conmoción, y cuando el niño nace, el estallido de alegría es épico. Una de mis hijas mayores ha tenido dos hijos, y como tiene serios problemas para tener más, ha iniciado complejos trámites para adoptar niños colombianos. ¿Por qué colombianos? Porque hay más y hasta se pueden adoptar de dos en dos. Esto último es lo que pretendía mi hija, pero su marido le ha convencido que es mejor probar de uno en uno. Los que más encantados están son sus dos hijos (de 14 y 12 años), ante la idea de tener un nuevo hermano. A mí, dado el amor que tengo por aquellos países, no me desagrada la idea de convertirme de la noche a la mañana en el abuelo de un indito chibcha, guajiro o mulato.

¿Qué pasa?, podrían preguntarme, ¿es que es usted partidario de la familia numerosa? En esta ocasión sí tengo respuesta: ni soy ni dejo de ser, pero vivo inmerso en ella por los siglos de los siglos. Nací el pequeño de nueve hermanos y, a su vez, he tenido nueve hijos. Por tanto, sólo sé cómo se vive en el seno de familias numerosas, y mi impresión es que no se vive mal del todo. A veces la convivencia resulta compleja, ardua, pero en ningún caso aburrida.

Volviendo al tema que nos ocupa: ¿qué hace falta para que los hijos sean felices? Pues, según la citada encuesta de la Universidad de Valencia, ya hemos visto que hace falta que tengan hermanos, pues si no, sobre todo en las grandes ciudades, se sienten aislados y acaban buscando la compañía que menos les conviene: la de la televisión indiscriminada. Pero según el mismo estudio, el 98 por 100 de los niños encuestados (entre 4 y 14 años) lo que más les atrae es estar con sus padres. Y aquí viene la gran paradoja: muchos padres bien intencionados, pero un tanto despistados, se pasan mucho tiempo fuera de casa, trabajando, y no quieren tener más de uno o dos hijos, para poder darles de todo. De todo menos lo que parece ser que los niños quieren: más hermanos y más compañía suya.

13 comentarios:

MILAGROS dijo...

Gracias por el artículo, HA SIDO UN PLACER LEERLO. El problema más importante que tenemos las familias numerosas es la ausencia de ayudas. tener hijos en un pais donde los políticos piensen en nosotros tiene que ser un auténtico paraiso. pero como no aportamos muchos votos casi ni tenemos derecho a quejarnos. Saludos, Milagros Solà Marqués.

Rosa dijo...

muy bueno el de familias ¨numerosas¨. Nosotros pertenecemos a familias numerosas, en Argentina un poco mas comun que en Europa. Por razones agenas a nuestra voluntad nos quedamos con 5 hijos, pero estan rodeados de primos cuyas familias son de 5, 7 y 9 hijos..., por lo que hablamos con ellos sabemos que solo se imaginan viviendo ¨en ¨familias grandes. Puedo dar mil ejemplos para demostrar que son felices porque tienen hermanos, primos, tíos , abuelos....
Ya reenvie su mail a dos familias de 9 y tb. les gusto mucho.
gracias Rosa Aleman de Paez de la Torre

Juanita dijo...

Todo un tema en discucion, ya que nuestra familia es bastante numerosa. Muy bueno el articulo se lo reenviare a mis hijos y algunos amigos. Gracias. Yo, abuela y bisabuela joven, no me puedo quejar..... me falta tiempo.... no ganas... de atender a mis dieciseis nietos y una bisnieta....es hermoso, no hay tiempo de aburrimiento.... van y vienen , y eso me mantiene joven y en una alegria espiritual de poder dar la mano, un consejo, una reprimenda, un abrazo afectuoso y tambien un consuelo al que lo necesita en el momento...pero..... siempre... con la mirada en Dios y el Rosario en la mano. Saludos . Juanita

Patricia dijo...

Hola!
Este servicio me ha gustado tanto que se lo he recomendado a un amigo. Podrían incluirlo en su lista de mails?


Muchas gracias y mis oraciones
Patricia Jauregui

MarEn dijo...

Me gusto mucho la lectura, aunque duele un poco lo de "indito", y no porque no valore estas culturas, mas bien porque estan en via de extinción.

Me parece bueno el punto de vista del autor, con relación a que la felicidad no radica en cuantas cosas materiales podamos ofrecer a los hijos, más sin embargo creo que su comentario respecto a Colombia contradice el contexto general.

Leido asi, hace pensar que en Colombia, nuestras familias son infelices por tener muchos hijos, tanto que hayamos llegado al extremo de ofrecerlos en adopción.

El problema de Colombia, como el muchos paises de latinoamerica, es la extrema pobreza, dada por la falta de oportunidades y no por la sobrepoblación.

Es importante resaltar esta verdad para NO darle la razón a aquellos que pretenden acabar con la pobreza reduciendo el numero de nacimientos.

En general me gusto el tema y agradezco que lo tomen tan en serio.

Mil gracias por su atención. :-D

Atte, MarEn.

YANINA dijo...

quiero agradecerles por este articulo , me resulto muy interesante e instructivo en todo su contenido.

Maria Gabriela dijo...

¡Muchisimas gracias por el material que envía.! Es de mucha utilidad para representar situaciones, brindar ejemplos, ayudar a comprender...
Trabajo en una radio catolica, lo invito a ecucharla: www.radionsencuentro.com.ar
o su versión española, www.radionsencuentro.es
Dios le bendiga y fructifique su trabajo;
Maria Gabriela Cepeda de Lecam
NSE Producciones- Argentina.

Alejandro dijo...

Antes que nada agradezco ser parte de los destinos de sus comentarios, y como el tema en cuestión me parece en demasia interesante, me permito hacer un comentario, estos sin parafracear o citar a ningún autor, pues solo hablo por mi observación empirica y directa, la cual me hace reflexionar y sacar opiniones tanto subjetivas como objetivas.

Tal vez pueda ser problema para algunos padres el que su(s) hijos les pidan cuentas sobre si ha sido "suficientemente" ser responsables, para otros nó y unos más solo darán un regaño o hasta boffetada como respuesta, pues no toleraran tal pregunta de su(s) hijo(s). Pero que entenderán los hijos por "suficientemente", si incluso el contexto en el que los cuestionan ya es distinto a aquél que en el que los padres tomaron decisiones acerca de la paternidad. A lo que voy es: ¿que tan justo es cuestionar a los padres?, pues cuando tales hijos crecen los circulos de la vida los ponen tarde o temprano en los dilemas que una vez enfrentaron los padres.
En la desicion mas importante (para mi) de procrear una nueva vida, existen multiples cuestiones que se tienen que razonar, ya que los casos se diferencian, incluso como ejemplo no muy cotidiano, si los hijos de cierta familia se casaran con los hijos de otra familia (cada quien con su cada cual), y aún suponiendo que todos cuenten cun un apoyo o recurso material, y social similar, y criados en un mismo modo, cada pareja tendría sus propias pretensiones o planes e incluso cada uno de ellos, tendría su propia idea de lo que es felicidad, es por ello que se difiere tanto acerca de lo que esta "bien" o "mal" o de lo que es "felicidad" aun en una misma cultura.
Mi ciudad natal es San Luis Potosí (donde radiqué por siete años) en la capital del mismo nombre. Su cultura se identifica como concervadora, incluso aún hoy se les conoce en otros estados como en Guadalajara o Monterrey como jente "muy percignada", pero en cuanto a estadísticas, tomando en cuenta el divorcio, hace dos años se situó como la segunda capital de México, donde mas divorcios hay, incluso mas que en la frontera (lugar de mi recidencia desdes hace veinticinco años) donde se considera la zona mas "liberal".

El desidir sobre el numero de familia, creo yo, deverá ser desidido en pareja y tomando en cuenta su entorno y la formación en valores que la pareja tenga y sus metas a corto y largo plazo, como el seguir preparandose profecionalmente, o el verse rodeados de numerosos nietos para antes de su vejez tardia (espectativas de vida) Ya que, de nada servirá, por ejemplo, que una pareja con grandes ingresos económicos decida tener mas de cinco hijos, si uno de los conyugues tiene una idea firme de que, si no funcionan las cosas, simplemente se divorcian. los resultados del divorcio para los hijos y su bienestar es bien sabido por cada cultura, y aquí en México no se tien la cultura de la exigencia legal por parte de una madre "abandonada a su suerte" o divorciada, Claro que no hay que olvidar que en ciertas ocaciones el daño físico y pcicológico es mayor cuando los pardes sue quedan juntos.

En fin, todo esto lo menciono para que aquellos padres que se decidan a planear el numero de hijos, sean concientes y fuertes para que en un futuro próximo o lejano se enfrenten a un pocible cuestionamiento de tipo queja o reproche, acerca de si son, o han sido suficientemente responsables a la hora de tener hijos, y la consideración por parte de los hijos para ver las cosas positivas de tal elección, y la pasiencia para esperar a que en su maduréz puedan tener una mejor visión del contexto en el que se encontraron sus padres en el tiempo en que planearon (con tiempo o sobre la marcha) el numero de hijos que decidieron tener, esto no para juzgarlos, si no para comprender la situación de los padres en su momento (incluos el actual) y con ello entender su propio presente y que esto los ayude a un crecimiento mas humano.

Sin más por el momento y disculpando la extencion de mis comentarios, agradezco su valioso tiempo para atender mi correo, quedando de usted.
Atte. J. Alejandro Marentes M.

Maria dijo...

Gracias otra vez por responderme y por el articulo de Olaizola , mi sobrina dice que le gustaria tener cien hermanos

Teresita dijo...

Mucho gusto en conocerlo Javier!
En Argentina, donde vivo, es imposible la entrada al depto. hasta de un solo hijo, se lo tienen que conseguir con su propio esfuerzo, cuando puedan.
Soy mamá de tres entre 24 y 31 años de edad, los tres solteros,los dos mayores profesionales , uno con trabajo y el otro tratando de encontrarlo, viven en casa..han tenido la suerte de tener los padres juntos...quienes hemos luchado por mantener sus estudios universitarios, dado que nuestar tierra es tan grande y los centros de estudios solo estan en ciudades grandes, que hay que mandarlos y mantenerlos estudiando con un alto costo, lo que dificulta a los padre de clase media.
El afecto de padres a hijos difiere, de acuerdo, al afecto que los padres hayan tenido en su niñez y adolescencia...desde allí surge la capacidad de dar y brindar amor....en su adultez a su entorno, hijos, familia.
Gracias!!...Javier, me agradan sus artículos.
Saludo a Ud. con la esperanza de la Cuaresma!

amparo mancas dijo...

Creo que si bien era algo Natural, tambien las familias estaban organizadas de dirferente manera, el nucleo familiar era mayor por que en el se integragan abuelos y tios aun viviendo en la misma casa, por lo tanto el niño crecia rodeado de mas personas que se ocupaban de el y que interactuaban con el, y no solo el telvisor.
Por otro lado creo que la capacidad de dar y no solo bienes materiales, no es la misma de persona a persona, por que cada uno prioriza cosas que hacen que la entrega necesaria para la maternidad-paternidad sea diferente.
No creo que haya formulas validas para todos, sino que cada pareja sabe hasta donde puede renunciar a ciertas cosas, el problema real es que no lo sepa, por que indudablemente en este caso las victimas son los niños.

amparo mancas dijo...
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nelly dijo...

soy de Peru,lamentablemente en nuestro Pais se esta promoviendo la desintegracion familiar al generar los mismos beneficios a una casada o conviviente, esto genera la poca seriedad en la union conyugal bendecida por el matrimonio y por ende el sufrimiento de los hijos que carecen de oportunidades para salir adelante e inclusive nace el celo entre hermanos debido a que generalmente el hombre hace diferencias entre los hijos ya que da prioridad a la mujer de turno.